Leí con mucho interés la nota de un padre contando los pesares por los cuales está pasando su hijo, al que su club de origen le pide un dinero por el pase. Desconozco el caso en particular, pero quiero aprovechar para hacer una reflexión de tipo general e invitar al debate a todos los padres y dirigentes de clubes que visitan esta página.
Hasta diciembre del año pasado me tocó ser directivo de una comisión de básquet de un club de la ciudad, por lo que el tema lo viví de cerca. Este tema es absolutamente opinable y no creo que haya verdades absolutas por eso es muy interesante la diversidad de opiniones. El básquet se ha transformado de un tiempo a esta parte en un deporte en dónde conviven el amateurismo más extremo (hay clubes en dónde no cobran ni siquiera los técnicos) con el profesionalismo a máximo nivel (hoy hay jugadores de liga que ganan $25.000 por mes en Argentina y no hablemos de Europa, y en el básquet nuestro local, hay jugadores de 2ª división que cobran $400 por mes). Los clubes de liga nacional tienen por costumbre reclutar pibes (cada vez a menor edad, hoy lo hacen desde los 13) y hacerle contratos largos para que el día de mañana puedan recuperar lo invertido en casa, comida, educación y formación de básquet, si es que en el futuro lo transfieren. Hasta acá creo que todos vamos a estar de acuerdo. Pero la discusión arranca cuando un club local pide plata por el pase de un chico. Y el padre con cierta razón dice, si yo pague la cuota del club, las entradas a los partidos, las rifas que me vendieron y colaboré con todo lo que me pidieron y hasta pagué la ropa que mi hijo usó (salvo la camiseta), porque me piden plata en concepto de derechos de formación.
En mi opinión es clave el futuro deportivo del chico, esto es, si el chico inicia un camino que pueda llevarlo a ganar dinero con el básquet es un tema, en cambio si el enroque de club obedece a razones sociales, domiciliarias o de cualquier otra índole, pero el chico no va a ganar dinero con el básquet es otra cosa. Creo que nadie estaría en desacuerdo en darle 2 o 3 sueldos futuros al club en dónde se inició a jugar al básquet, pero ¿cómo se sabe a los 14 o 15 años hasta dónde va a llegar el chico?.
Por eso creo que hay distintas soluciones que se pueden plantear:
Pase a préstamo. Esta solución es de tipo provisoria y se puede hacer hasta 2 años consecutivos al mismo club. En ese lapso permite conocer muchas veces como se va perfilando el futuro deportivo del chico.
Pase con cargo futuro. Se hace un contrato entre el club y la parte representativa del chico (los padres o el club de destino) de tal manera de que si el chico llega a cobrar sueldos en el futuro una cantidad de los mismos le sean cedidos al club, inclusive se pueden fijar distintos montos si el chico termina jugando en ligas locales, B, TNA, liga nacional o Europa.
Pase de club a club. Cuando hay interés de parte de un club en llevarse al chico, es éste el que se tiene que hacer cargo del pase del chico, lo que pasa es que en general, los clubes de liga presionan a los padres para que los chicos vengan con el pase en su poder y no aceptan tomarlos a préstamo. Pero hay que intentar que los clubes se sienten a negociar.
Siempre voy a ser un defensor de los clubes de barrio, porque en ellos reside la formación social de nuestros hijos y por eso que hay que apoyarlos y una forma genuina de recaudar fondos es con la venta de jugadores de fútbol o básquet, no olvidemos que esa plata no va a las manos de ningún dirigente sino que se usa para comprar pelotas, camisetas, jirafas, hacer pisos de madera, o hacer cualquier mejora edilicia en el club, o inclusive pagar los “viáticos “ de los jugadores de 1ª, que también digámoslo con todas las letras es absolutamente genuino, si las cuestiones básicas están resueltas.
Una última reflexión por los valores que se piden, obviamente esto es absolutamente subjetivo y sería interesante que las entidades representativas de los clubes, Asociaciones de Básquet y Federaciones, fijaran aranceles en función del club de destino y gran parte de ese arancel se destine al club de origen como ya ocurre con los pases al exterior, y hoy se da la paradoja que si un jugador de San Nicolás viene a estudiar a Rosario y quiere jugar al básquet en un club de 3ª división tiene que pagar el mismo arancel ($900) que si fuera a jugar a un club de liga nacional.