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24/01/2012
Informacion General
DE MARDEL A WASHINGTON
Micaela Sancisi, la aventura de probar suerte en Estados Unidos, pero versión femenina.
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La marplatense Micaela Sancisi viajará a Estados Unidos en agosto para estudiar y jugar al básquet en una Universidad de Washington. “Mis papás se me reían”, le dijo a El Atlántico.
Micaela Sancisi será, a partir de agosto, otro exponente marplatense de exportación. Una Universidad de Washington la becó para que se vaya a estudiar educación física y jugar al básquet.
En febrero cumplirá 18 años, y hace tres que defiende los colores de Social Lanús, un pequeño club al que llegó con varias amigas para, desde la base de las categorías Sub 17, Sub 19 y Primera, ayudarlo a crecer. Surgió en Quilmes, donde también terminó la secundaria sin materias adeudadas; y además integró siempre las Selecciones Nacionales.
Hizo todo el camino dando pasos firmes, pero desde que lo inició supo lo que quería. “Siempre les dije a mis papás que me iba a ir a estudiar a Estados Unidos y a jugar. Y ellos se me reían al principio, porque era una locura decirlo a los doce años”, le contó Mica a El Atlántico. Todo cambió en poco tiempo, y su mamá “ahora que se acerca todo está más nerviosa. Dice que me va a extrañar”.
La marplatense, que participará en el Juego de las Estrellas, atraviesa un sueño hecho realidad. “Es lo que soñé siempre, a lo que aspiraba. Quería irme a Estados Unidos a jugar y ver qué pasaba. Si no puedo seguir haciéndolo, seguiré estudiando, porque no es tan fácil poder vivir del básquet. Quiero aprovechar esto al máximo, jugar lo que sea y después tener una carrera profesional para el futuro”, relató.
La chance se dio cuando, asesorada, armó un video con jugadas de la Selección. “Lo pusimos en Youtube y le mandamos el link por mail a los directores técnicos, porque las direcciones están en las páginas web. Ahí empezó todo. Fue en marzo y en julio me contestaron. Fue muy rápido, pero no estaba ansiosa porque me tomo todo con mucha tranquilidad”, explicó Sancisi, quien quería estudiar psicología pero “allá es más complejo y se toma de manera muy distinta”.
Sobre la Universidad donde recalará, describió: “es como en las películas jajaja. Ya la vi por Internet muchas veces. Es gigante. Lo veo y no lo puedo creer todavía. Estoy muy feliz”.
Con el idioma inglés se lleva muy bien, porque tuvo que rendir dos exámenes para ingresar y los aprobó. Y desde ahora hasta agosto, Sancisi seguirá jugando en su club los fines de semana, y de lunes a viernes, entrenará en nuestra ciudad, “más a conciencia, dándole mucha bola a lo físico, porque hay grandes diferencias. Más yo, que soy tan chiquita”.
Seguramente ya empezó a extrañar a sus afectos marplatenses, a sus amigas de Social Lanús, con las que festejó campeonatos; y está ansiosa por ingresar en esa nueva vida. Ese desafío con el que siempre soñó, por el que tanto luchó, aunque sus padres pensaran que era una locura. Y si bien no quiere tomar represalias contra ellos, no podrá “castigarlos”, ya que “no me va a quedar otra que traerles regalos jajaja”.
 
LA MANO DE “PATO”
“Él fue un ejemplo y me fue contando cómo eran las cosas. Hablamos siempre. Me llevo re bien. La mamá de “Pato” es una genia. Siempre estamos en contacto. Estar los dos en Washington va a ser una locura. Tenerlo ahí, con dos años de experiencia, es espectacular y me va a ayudar mucho”. Con esas palabras, se refirió Micaela Sancisi a Patricio Garino, un joven marplatense que hace un tiempo vivió la misma experiencia y se hace camino en el básquet estadounidense.
 
Por Bernardo Rolón
brolon@diarioelatlantico.com
 
 
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